MINISTERIOS PALABRA EN ACCIÓN 

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Como nuestra vida está llena de desafíos, los hábitos son parte de ellos, porque nos cuestan crearlos y mantenerlos.

Actualmente existen 8 tipos de hábitos que pueden ser buenos o malos de acuerdo a nuestra vida diaria.

No obstante, hay cuatro hábitos que deben ser esenciales en la vida de un seguidor de Dios.

 

Decidir vivir con propósito eterno es más que saber acerca de Jesús.

Para crecer en tu vida espiritual, necesitas hacerlo de corazón. Reflexiona sobre estas cosas; dedícate a ellas, para que tu aprovechamiento sea evidente a todos. 1Timoteo 4:15.

Solo Dios habla a las personas que están listas para escuchar. Aquellas que tienen una verdadera relación con Dios.

 

Si tu deseo es acercarte más a Dios, necesitas fortalecer tu relación con él a diario mediante los siguientes hábitos.

 

Habla con Dios

En el día, durante la mañana, lo más relevante debe ser la conversación que tienes con Dios a través de la Oración.

Orar es hablar con Dios, no es requisito que memorices o repitas las mismas palabras. Solamente habla con él de corazón como lo haces con tu padre o madre, quienes te aman y quieren lo mejor para ti.

Orar te da fortaleza y esperanza al sentirte débil y esperanza devastado. Te ayuda a sentir más cerca el amor de tu Padre Celestial.

Sepan que el Señor honra al que le es fiel; el Señor me escucha cuando lo llamo.

Salmo 4:3

 

Lee su palabra

Nuestro padre ha elegido la biblia como la forma principal para hablarnos; es por eso que es llamada “La Palabra de Dios”.

Al leer su palabra, pídele que te hable al corazón y te muestre cómo lo que leíste se puede aplicar en tu vida diaria.

Un seguidor de Cristo debe dedicar tiempo

diario a leer la Biblia, encontrar formas de convertir las lecciones de las Escrituras en un estilo de vida.

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras jamás pasarán.

Mateo 24

 

Comunicarte con tus hermanos en la fe

Establecer relaciones con otras personas que comparten tu fe, a medida que desarrolles tu vida espiritual.

Esto no significa excluir de tu círculo de amigos a aquellos que no creen lo mismo que tú; pero un creyente en Cristo que tiene amigos con las mismas prioridades, encuentra más fácil vivir un estilo de vida que esté de acuerdo con la voluntad de Dios.

 

Esto no significa excluir de tu círculo de amigos a aquellos que no creen lo mismo que tú; pero un creyente en Cristo que tiene amigos con las mismas prioridades, encuentra más fácil vivir un estilo de vida que esté de acuerdo con la voluntad de Dios.

Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oir, tardío para hablar, tardío para airarse. Santiago 1:19

 

Comparte lo que Dios hizo por ti

Este hábito es el más desafiante debido a que debes buscar firmemente oportunidades para contar a otros sobre lo que estás aprendiendo de Dios, así como lo que ha hecho tu vida.

Con ello, guías a otros hacia los propósitos y el plan de Dios.

 

Por: Alberto Huitrón Sánchez