MINISTERIOS PALABRA EN ACCIÓN 

Blog

 

En los jóvenes es común que exista la rebeldía, pero ¿Qué es? La rebeldía o ser rebelde es oponerse a algo establecido por la norma o por la costumbre. Como los motivos y las formas de rebelarse pueden ser muy diferentes en cada caso, no hay rebeldía, sino rebeldías y rebeldes.

Tradicionalmente la rebeldía ha sido considerada sólo como un defecto, por el significado de desacato y desafío a la autoridad.

En la adolescencia inicial la rebeldía es un rasgo de inmadurez abierto a una posible madurez posterior que puede alcanzar la categoría de virtud.

 

La rebeldía surge en la pubertad (12-14 años) como mecanismo de defensa de una personalidad insegura que necesita autoafirmarse. Nace del miedo a actuar tras salir de la dependencia de la infancia.

Los adolescentes manifiestan ese desacuerdo, oposición, sublevación de distintas formas, murmurando, gritando, reclamando, y en su comportamiento hostil traducido en violencia física directa (hacia otras personas, las peleas son muy comunes entre los jóvenes) o destruyendo objetos como símbolo de su bronca y desencanto.

Sin embargo estas actitudes rebeldes de los adolescentes pueden llegar a ser valiosas y positivas. Lo único que debemos buscar es que la manera en que la manifiesten sea con un ambiente de cordialidad y mucho tono humano.

Muchas veces esa rebeldía o enojo, de los jóvenes por las reglas o las normas que los padres les ponen, es reflejada con Dios como hijos.

 

La mayoría de los adolescentes piensa que Dios es un pesado que no les quiere dejar divertirnos y es aburrido seguir esas reglas, sin saber que él las hizo para poder llegar a ser totalmente felices y libres en él.

Los mandamientos fueron creados para; vivir en paz con Dios y con nuestro prójimo, para aprender amar y amar al que siempre debe ser amado, para cuidar nuestro corazón de las cosas que nos ofrece el mundo.

Está en nosotros obedecerlo o no, pues él nos ha dado libre albedrío de hacer lo que queremos, pero para lograr esa RELACIÓN con nuestro padre celestial.

Es ESENCIAL seguir cada uno de los mandamientos, agradar a nuestro padre que aunque sea poco para él es mucho, en el esfuerzo se encuentra el verdadero amor que podemos llegar a tener por Dios, no sé compara con el suyo, pero es nuestro deber hacerlo.