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El Señor es justo en todos sus caminos y bondadoso en todas sus obras.

Salmo 145: 17

 

Nuestro Padre Celestial siempre nos obsequia regalos a cada momento porque Él es bondadoso.

Sin embargo, muchas de esas dádivas no las vemos, porque desconocemos qué es la Bondad de Dios.

La bondad de Dios es uno de los atributos de Dios, así como una descripción de su esencia misma. Dios, por naturaleza, es intrínsecamente bueno, como el Salmo 34:8 nos dice: "Gustad y ved que es bueno Jehová; dichoso el hombre que confía en Él.

Él es el fundamento de la bondad y de todo lo bueno. Es decir, la bondad no está en nuestro carácter. Nuestra bondad viene de Dios.

Y como Dios es omnipresente, siempre está con nosotros en todo tiempo y en todo lugar. El año nuevo es un regalo de Dios porque su bondad se manifiesta a través de:

 

Él, como modelo perfecto de la bondad.

Podemos imitarlo para hacer cosas nuevas y buenas.

 

Su propósito de Dios para nosotros es bueno.

A veces el bien viene acompañado de adversidad o dificultad, pero Dios puede utilizar las dificultades para bien, como aprendemos en Romanos 8:28: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados."

 

Todas sus bendiciones nos dan seguridad y ánimo de su bondad.

Nuestro Padre siempre nos otorga de su bondad de diferente manera y en cualquier momento. El Salmo 52:1 dice: "La misericordia de Dios es continua" (VRV). Dios siempre será bueno. Su carácter no cambia.

 

En fin, todas las dádivas de Dios son parte de su Bondad. Y el AÑO NUEVO es un ejemplo fiel.