
MINISTERIOS PALABRA EN ACCIÓN

«Poderoso Dios en este momento te doy gracias por el regalo de la vida por tu amor, por tu misericordia, por el amor que puedo ver reflejado cada día en mi vida, por todas las bendiciones que descienden del cielo cada vez que yo me pongo en oración delante de ti.
En este día elevo esta oración delante de tu altar con manos santas, pidiéndote perdón por cada pecado o situación que haya herido tu corazón, porque soy humano y te he fallado en palabra, pensamiento u obra, yo quiero ser limpio de todo lo malo que he hecho, porque quiero que esta oración pueda ser respondida y llegue con olor fragante delante de tu trono santo.
De forma especial realizo esta oración por mis pastores (Mencionar los nombres de los pastores) esos ministros tuyos que has puesto en mi camino para que me instruyan, enseñen, aconsejen y por medio de tu palabra pueda ser redargüido mi espíritu, y yo pueda caminar conforme a la obra a la cual tú me has llamado aquí en la tierra.
Querido Señor te pido que seas tú otorgándoles sabiduría, inteligencia que cada día ese don de servicio y de palabras sabia, pueda ser tangibles en sus vidas, creyendo que tu Espíritu Santo los llena cada día de todo lo que viene del cielo, revelándole a través de las sagradas escrituras la palabra de verdad.
Que cada momento que se acerque alguien para pedir un consejo a ellos puedan responder de forma sabia, instruyendo aquel
que esté falto de conocimiento y que sobre todo tu Espíritu Santo pueda utilizarlos con poder para traer libertad a las almas que están cautivas, y puedan conocer tu hermosa salvación.
Hoy declaro que todos los días mis pastores recibirán esa porción que viene del cielo, y los llenará de tu poder, de tu amor, de tu gloria, de tu salvación, y caminarán como esos ministros tuyos que serán instrumento para el avance del reino de los cielos, aquí en la tierra.
Por eso te doy gracias mi Dios porque esta oración llega con olor fragante delante de tu altar, estableciendo que esa sabiduría que viene del cielo nunca les va a faltar a mis pastores. Hoy lo declaro en el nombre poderoso de Jesús» Amén.